Después de ciento cuarenta y nueve salmos con quejas, preguntas, arrepentimientos, huidas, victorias y silencios, el libro termina con una fiesta. El Salmo 150 no discute ni pide nada. Tiene seis versículos, y en ellos la palabra 'alabar' suena una y otra vez, como un tambor que no se detiene. Muchos lo aprenden de memoria en la infancia, otros lo escuchan cada domingo en el coro de su iglesia, y hay quien lo lee solo, en la cocina, cuando el día fue bueno y quiere darle las gracias a alguien. Abajo está completo, en la Reina-Valera 1909, y después se explica verso por verso, con una tabla de los instrumentos y una guía para usarlo en cada ocasión.

El Salmo 150 completo

“Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza. Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.”
Salmos 150:1-2
“Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa. Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano. Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo.”
Salmos 150:3-5
“Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.”
Salmos 150:6

¿Por qué el Salmo 150 cierra el libro de los Salmos?

El libro de los Salmos está ordenado en cinco partes, y cada una termina con una frase de bendición a Dios. Es como si el compilador hubiera puesto un punto final musical al terminar cada tramo. El Salmo 150 hace de broche para la quinta parte y también para el libro completo. Por eso se lo llama muchas veces el gran final. Tras el último salmo no hay otra oración. El libro se cierra con música.

Parte del libroSalmosCierre de esa parte
Libro 11 a 41Salmo 41:13, bendición a Dios
Libro 242 a 72Salmo 72:18-19, bendición a Dios
Libro 373 a 89Salmo 89:52, bendición a Dios
Libro 490 a 106Salmo 106:48, bendición a Dios y un 'amén' del pueblo
Libro 5107 a 150Salmos 146 a 150, cinco salmos de aleluya, y el 150 como final de todo

Los últimos cinco salmos, del 146 al 150, tienen un rasgo que se ve al leerlos seguidos: todos empiezan y terminan con 'Aleluya'. Son un coro que va subiendo. El 146 alaba a Dios mientras haya vida, el 147 lo alaba por cuidar a los quebrantados, el 148 llama a la creación entera, el 149 lo hace con canto y danza, y el 150 junta todo en un solo grito. Si quieres entender qué quiere decir 'aleluya', mira el significado de amén, aleluya y hosanna: la palabra viene del hebreo y significa, según la nota de la Berean Standard Bible, 'alaben a Jehová'.

Del Salmo 1 al Salmo 150: el recorrido de un libro

Conviene mirar los dos extremos del libro juntos. El Salmo 1 abre con la imagen de una persona feliz que encuentra su gusto en la ley de Dios y se parece a un árbol plantado junto a corrientes de agua. Es un inicio tranquilo, casi de aula, con dos caminos para elegir. El Salmo 150 termina con toda una multitud a pleno volumen. En medio hay de todo: David huyendo, un exiliado llorando junto a un río, una persona arrepentida, un pueblo que da gracias.

Leído así, el libro entero es una escuela de oración. Empieza enseñando a elegir el camino de Dios, sigue enseñando a llevarle todo lo que uno siente, incluso lo más oscuro, y termina enseñando que el lugar al que se llega es la alabanza. Cuando una persona lleva años orando con los salmos, casi siempre nota ese movimiento en su propia vida: los reclamos van cediendo terreno y las gracias van ocupando más lugar.

Otro salmo que suena muy cercano a este es el Salmo 118, un canto de gratitud que se cantaba en las fiestas de Israel, y el Salmo 100, con su invitación a entrar con alegría. Los tres pueden leerse en una misma sentada como una pequeña trilogía de gozo.

¿Quién escribió el Salmo 150?

El salmo no trae título ni nombre de autor. Muchos otros salmos indican 'de David' o un músico responsable, y este empieza directamente con la palabra 'Aleluya'. Por eso se lo considera anónimo. La costumbre de Israel fue cantarlo en el templo de Jerusalén, y la Iglesia lo conserva en su liturgia y en sus himnarios desde hace siglos. Que no tenga autor conocido lo vuelve todavía más de todos.

Explicación verso por verso

Versículo 1: dónde alabar a Dios

El salmo empieza con 'Aleluya' y enseguida marca dos lugares: 'en su santuario' y 'en la extensión de su fortaleza'. El santuario es el lugar de reunión, el sitio físico donde el pueblo se juntaba para adorar. La extensión de su fortaleza son los cielos, ese espacio enorme que se ve desde cualquier lugar. Una nota de la Berean Standard Bible ofrece otras dos maneras de traducir esa frase, 'la expanse of his might' y 'the firmament of his might', y las relaciona con Génesis 1:6-8, donde Dios extiende el firmamento.

Hay algo bonito en esta pareja: el lugar pequeño y el lugar inmenso. Se alaba a Dios en la iglesia del barrio, con sus bancos y su micrófono que a veces falla, y se lo alaba también bajo el cielo abierto, en el campo, en la playa, en la terraza de un edificio. Ningún rincón queda afuera.

Versículo 2: por qué alabarlo

Aquí llega la razón, y son dos: 'por sus proezas' y 'conforme á la muchedumbre de su grandeza'. Las proezas son lo que Dios hizo, como sacar a Israel de Egipto o cuidar a cada persona en su historia. La grandeza es lo que Dios es. Se lo alaba por sus hechos y por su ser. La palabra 'conforme' añade una medida generosa: la alabanza se ajusta a la muchedumbre de su grandeza, y como esa muchedumbre no se acaba, tampoco se acaba el motivo para alabar.

Esta es una buena pregunta para hacerse en voz alta antes de rezar con este salmo: ¿qué proezas de Dios conozco de primera mano? Puede ser una sanación, un trabajo que llegó a tiempo, un hijo que volvió a casa, una noche difícil que se terminó. Recordar esas proezas convierte el verso en algo personal.

Versículos 3 y 4: cómo alabarlo, primera parte

Ahora empieza la orquesta. Primero 'á son de bocina', un instrumento de viento que se hace sonar con fuerza y que en el mundo bíblico servía para convocar al pueblo y para anunciar fiestas. Después 'salterio y arpa', dos instrumentos de cuerda. Luego 'adufe y flauta', una percusión de mano y un instrumento de soplo. Y al final 'cuerdas y órgano'. La lista va de lo más ruidoso a lo más suave, de lo que se golpea a lo que se sopla y a lo que se pulsa.

La Berean Standard Bible traduce el versículo 4 como 'tambourine and dancing', pandero y danza, y la Reina-Valera pone solo 'adufe', así que las traducciones no coinciden del todo. En todos los casos, el mensaje es que la alabanza lleva movimiento. Se puede bailar con torpeza, y aun así el cuerpo entero participa.

Versículo 5: cómo alabarlo, segunda parte

El versículo 5 repite el mismo instrumento dos veces: 'címbalos resonantes' y 'címbalos de júbilo'. Los címbalos son dos platos de metal que se golpean uno contra otro y hacen un sonido brillante, que se oye desde lejos. Que aparezcan dos veces sugiere que el salmo llega a su punto más fuerte. Es el momento en que el director hace señas para que toda la orquesta toque al máximo.

Versículo 6: quién alaba

El final es la frase más famosa del salmo: 'Todo lo que respira alabe á JAH'. No hay lista de invitados. Cualquier cosa que tenga aliento está convocada: el anciano que ya respira con dificultad, el bebé que acaba de nacer, la persona que canta desafinada, el que solo puede murmurar. También se ha entendido como una invitación a todos los seres vivos. 'JAH' es una forma corta del nombre de Dios, y la nota de la Berean Standard Bible dice que 'Hallelu YAH' significa 'alaben a Jehová'. El salmo termina como empezó, con 'Aleluya', y el círculo queda cerrado.

Una idea sencilla sale de este verso. Mientras uno respira, tiene con qué alabar. El aliento que entra y sale ya es una manera de decirle gracias a quien lo da. Mucha gente enferma, mayor o cansada encuentra consuelo en eso, porque no depende de tener fuerzas ni de cantar bien.

¿Qué instrumentos menciona el Salmo 150 y qué eran?

Cada traducción elige palabras distintas para nombrar los instrumentos, y a veces resulta difícil imaginar qué sonaba realmente. La siguiente tabla usa las palabras de la Reina-Valera 1909 y explica cada una en lenguaje simple, solo con lo que los estudiosos aceptan de manera general.

Palabra en la Reina-Valera 1909Qué era, en palabras simplesCómo sonaba y para qué servía
BocinaInstrumento de viento, hecho de cuerno de animal, que en el mundo bíblico se conoce como shofarSonido fuerte y profundo, usado para convocar y anunciar fiestas
SalterioInstrumento de cuerdas de la familia del arpa, con caja de resonanciaSonido suave y musical, típico del acompañamiento del canto
ArpaInstrumento de cuerdas, más pequeño, que se tocaba con las manosSonido dulce; la tradición lo une a la música del rey David
AdufePalabra antigua del español para un tambor de mano, parecido a una panderetaMarcaba el ritmo en las fiestas, muchas veces acompañado de baile
FlautaInstrumento de soplo, hecho de caña o de otro material ligeroMelodía clara, usado en celebraciones y en el canto
CuerdasNombre general para varios instrumentos de cuerdaSonido variado, tocado con los dedos
ÓrganoPalabra antigua para un instrumento de soplo con varios tubos, parecido a una flauta múltiple. No es el órgano de las iglesias de hoySonido de viento, alegre y sostenido
Címbalos resonantesDos platos de metal que se golpean entre síSonido brillante y fuerte
Címbalos de júbiloEl mismo instrumento, ahora en su versión más festivaSonido que marca el momento culminante de la alabanza

Un detalle que ayuda a leer el salmo con libertad: no hay reglas sobre cuál tocar. Los instrumentos que menciona eran los que había en aquel tiempo, y hoy el mismo espíritu puede expresarse con guitarra, teclado, batería, un cajón peruano, unas palmas o una voz sin acompañamiento. Las palabras 'todo lo que respira' dejan claro que lo que cuenta es el aliento de quien alaba.

Tabla resumen: dónde, por qué, cómo y quién

El salmo responde en orden a cuatro preguntas sencillas. Esta tabla las junta con su versículo y una idea para llevarse.

PreguntaRespuesta del salmoVersículoIdea para hoy
¿Dónde?En su santuario y en la extensión de su fortaleza1En la iglesia y también afuera, bajo el cielo, en casa, en el camino
¿Por qué?Por sus proezas y por la muchedumbre de su grandeza2Hacer una lista de lo que Dios hizo por ti y por tu familia
¿Cómo?Con bocina, salterio, arpa, adufe, flauta, cuerdas, órgano y címbalos3 a 5Con música, con aplausos, con movimiento, con la voz que uno tenga
¿Quién?Todo lo que respira6Jóvenes y mayores, con o sin voz, con salud o con cansancio

¿Cómo usar el Salmo 150 en el culto, en un grupo de alabanza y en la oración personal?

En el culto o la misa

Por su forma de llamado y respuesta, el salmo funciona muy bien como apertura o como cierre de un servicio. El que dirige puede leer los versos 1 a 5 y la congregación responder juntos con el versículo 6. Otra forma es dividir el salón en dos mitades: una lee 'Alabadle' y la otra completa la frase. En las iglesias que tienen orquesta o banda, cada instrumento puede entrar cuando su nombre aparece en el texto. En una parroquia pequeña, sin instrumentos, alcanzan las palmas y la voz de los presentes.

  1. 01Antes de empezar, invitar a respirar hondo una vez, con el versículo 6 en mente.
  2. 02El que dirige lee el versículo 1 y el 2 en voz clara y sin apuro.
  3. 03Cada instrumento entra cuando el texto lo nombra. Si no hay instrumentos, se usan palmas.
  4. 04Todos juntos dicen el versículo 6 y terminan con un 'Aleluya' fuerte.
  5. 05Se guarda un minuto de silencio para agradecer en voz baja.

En un grupo de alabanza o coro

Los músicos encuentran en este salmo un ensayo perfecto. Cada uno puede elegir un versículo y prepararse para tocarlo. Para ensayar, conviene que el grupo primero lea el texto completo y comente por qué cada instrumento aparece donde aparece. Después se puede ensayar un arreglo simple: empezar suave, sumar instrumentos versículo a versículo y llegar a la cima en los címbalos. También es útil recordar que el salmo pone todo el foco en Dios. Antes de subir a tocar, muchos grupos leen los versículos 1 y 2 para acordarse de para quién tocan.

  • Ensayo corto: leer el salmo completo en voz alta antes de tocar la primera nota.
  • Arreglo en capas: un instrumento por versículo, todos juntos al final.
  • Espacio para todos: los que no tocan pueden hacer las palmas o el coro del 'Aleluya'.
  • Cierre en silencio: después del último acorde, un momento breve de quietud.

En la oración personal

Para orar a solas, el salmo se lee lento, con pausas después de cada versículo. En el primero se piensa dónde se está en ese momento y se agradece por el lugar. En el segundo se nombra una cosa concreta que Dios hizo por uno esta semana. En los siguientes se pone una canción favorita, se aplaude o se canturrea en voz baja. En el último se respira hondo, tres veces, y se dice en voz alta 'Aleluya'. No hace falta más. Son unos cinco minutos que cambian el tono del día.

Una oración corta de alabanza con el Salmo 150

Para quien prefiere tener las palabras a mano, esta oración breve sigue el orden del salmo. Puede decirse en la mañana, al terminar un servicio o antes de dormir:

¿Qué relación tiene el Salmo 150 con la gratitud?

Alabar y agradecer son dos caras de una misma moneda. Cuando uno agradece, mira lo que recibió. Cuando alaba, mira a quien se lo dio. El Salmo 150 pone la mirada en Dios y en su grandeza, y por eso funciona como un cierre natural para quien ha estado juntando motivos de gracias. Si quieres una lista de textos para cada situación, los versículos de gratitud reúnen frases cortas para decirle gracias a Dios en distintos momentos, y sirven para preparar el corazón antes de rezar el Salmo 150.

Una costumbre útil es cerrar el día con tres motivos de gracias y luego leer el salmo. En una semana ya se nota que la cabeza aprende a buscar lo bueno.

¿Qué leer después del Salmo 150?

Después de la última página se puede volver a la primera. Puedes volver al principio y leer el Salmo 1, y ver cómo se corresponden el primero y el último. También puedes recorrer los salmos más conocidos para ver cuáles quedaron en medio de este viaje, o quedarte un rato más con la gratitud del Salmo 118 y la entrada gozosa del Salmo 100.