Hay una pregunta que casi todos nos hacemos alguna vez, en voz baja, al ver cómo van las cosas. ¿Por qué al compañero que hace trampa lo ascienden y a mí, que hago todo bien, no? ¿Por qué el vecino que no paga sus deudas maneja un auto nuevo? El Salmo 37 se hizo esa misma pregunta hace tres mil años, y le da una respuesta larga, tranquila y llena de imágenes. Tiene 40 versículos, lo escribió David según su título, y hoy se lo lee mucho en momentos de injusticia, de envidia o de espera. Abajo está completo, en la Reina-Valera 1909, y después se explica tramo por tramo con palabras de todos los días.

El Salmo 37 completo

“Salmo de David.”
Salmos 37, título
“NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo. Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado. Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará. Y exhibirá tu justicia como la luz, y tus derechos como el medio día. Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Déjate de la ira, y depón el enojo: no te excites en manera alguna á hacer lo malo.”
Salmos 37:1-8
“Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí á poco no será el malo: y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. Maquina el impío contra el justo, y cruje sobre él sus dientes. El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día. Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar á los de recto proceder. La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado.”
Salmos 37:9-15
“Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores. Porque los brazos de los impíos serán quebrados: mas el que sostiene á los justos es Jehová. Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre. No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán hartos. Mas los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos: se disiparán como humo. El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da. Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados.”
Salmos 37:16-22
“Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino. Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano. Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan. En todo tiempo tiene misericordia, y presta; y su simiente es para bendición. Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara sus santos: para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será extirpada. Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella. La boca del justo hablará sabiduría; y su lengua proferirá juicio. La ley de su Dios está en su corazón; por tanto sus pasos no vacilarán.”
Salmos 37:23-31
“Acecha el impío al justo, y procura matarlo. Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren. Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando serán talados los pecadores, lo verás. Vi yo al impío sumamente ensalzado, y que se extendía como un laurel verde. Empero pasóse, y he aquí no parece; y busquélo, y no fué hallado. Considera al íntegro, y mira al justo: que la postrimería de cada uno de ellos es paz. Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: la postrimería de los impíos fué talada. Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia. Y Jehová los ayudará, y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, por cuanto en él esperaron.”
Salmos 37:32-40

¿Quién escribió el Salmo 37 y qué tipo de salmo es?

El título dice 'Salmo de David', y la tradición lo atribuye al rey David. Es un salmo de sabiduría: el consejo sereno de alguien que ya vivió mucho y quiere contarle a otro lo que aprendió. Por eso se parece más a un pasaje del libro de Proverbios que a los salmos de angustia. Se nota en el versículo 25, donde el autor habla de sí mismo con tono de abuelo: 'Mozo fuí, y he envejecido'.

Otra característica llama la atención, aunque en español no se ve. La nota de la Berean Standard Bible indica que este salmo es un poema acróstico: cada estrofa empieza con las letras sucesivas del alfabeto hebreo. Los poemas ordenados de la primera a la última letra eran fáciles de memorizar. Eso encaja con un texto pensado para repetirse en voz alta y quedar guardado en el corazón.

El tema lo resume el versículo 1: 'NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad'. Todo lo demás son razones para hacerle caso y pasos para lograrlo. Si te interesan los otros libros de sabiduría, mira los versículos de sabiduría y los proverbios más conocidos.

Versículos 1 a 8: primero se calma el corazón

El salmo arranca con una orden que se repite: no te impacientes, no te alteres, déjate de la ira. El autor sabe que mirar demasiado a los que prosperan haciendo mal termina quemando a quien mira. Por eso el versículo 8 dice: 'Déjate de la ira, y depón el enojo'.

La razón viene enseguida, en el versículo 2. Los malignos 'como hierba serán presto cortados'. Cualquiera que haya visto el pasto en verano entiende la imagen: verde y llamativo hoy, seco en pocos días. El mal duele, y según el salmo dura menos de lo que parece.

Entre los versículos 3 y 7 aparecen verbos que forman una escalera. Primero 'Espera en Jehová, y haz bien': seguir con las tareas de todos los días mientras se confía. Después 'Pon asimismo tu delicia en Jehová': disfrutar de estar con Dios, algo más cálido que cumplir una obligación. Luego 'Encomienda á Jehová tu camino': dejar el asunto en sus manos, como quien entrega un paquete importante y lo suelta. Y al final 'Calla á Jehová, y espera en él': aprender a estar quieto sin correr a arreglarlo todo.

El versículo 6 trae una promesa hermosa: Dios 'exhibirá tu justicia como la luz, y tus derechos como el medio día'. Cuando alguien ha sido calumniado o pasado por alto, esta frase consuela. La verdad tarda, y termina saliendo como sale el sol.

Versículos 9 a 15: el malvado no tiene la última palabra

Este tramo mira hacia adelante. Los versículos 9 y 10 dicen que los malignos 'serán talados' y que 'de aquí á poco no será el malo'. En cambio, los que esperan en Jehová 'heredarán la tierra'. La tierra era la promesa concreta de Dios a Israel: un lugar donde vivir en paz, con casa y sustento. El versículo 11 lo dice con una de las frases más queridas del salmo: 'los mansos heredarán la tierra'. Una nota de la Berean Standard Bible relaciona ese versículo con Mateo 5:5, donde Jesús usa palabras muy parecidas.

Los versículos 12 a 15 describen a los que hacen mal con imágenes fuertes: el impío 'maquina' contra el justo y 'cruje sobre él sus dientes'. Aun así, el versículo 13 dice que 'El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día'. Es la risa de quien ve claro lo que el otro todavía no ve. El versículo 15 cierra con un giro: 'La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado'. Lo que los malvados preparan para otros termina volviéndose contra ellos.

Versículos 16 a 22: lo poco que alcanza y lo mucho que no sirve

Aquí el salmo habla de dinero y bienes, un tema que toca a casi todos. El versículo 16 suena a refrán: 'Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores'. Una mesa sencilla con la conciencia limpia vale más que una mansión conseguida con engaño. El versículo 19 dice que los que confían en Dios 'No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán hartos'. Es una promesa de cuidado en tiempos difíciles.

Versículos 23 a 31: Dios sostiene al que cae

Este es el corazón del salmo y el tramo que más se cita. El versículo 23 dice: 'Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino'. Y el versículo 24 agrega algo muy humano: 'Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano'. Fíjate en la palabra 'cuando'. El texto da por hecho que uno se va a caer, y promete que no se va a quedar en el suelo.

El versículo 25 es el testimonio de un anciano: 'Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan'. Aquí conviene leer con cuidado. Es lo que el autor vio en su vida y en su entorno, contado con la sinceridad de un testigo. Otros pasajes de la Biblia, como el Salmo 73 o el libro de Job, tratan de personas justas que sufrieron, y se leen junto con este. El Salmo 37 invita a mirar el largo plazo y a apoyarse en cómo es Dios.

Versículos 32 a 40: el árbol que ya no está

El último tramo empieza con una amenaza: el impío 'acecha' al justo y 'procura matarlo'. El versículo 33 responde que Jehová 'no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren'. Es una promesa para quien enfrenta una acusación injusta.

Después viene la imagen más viva del salmo, en los versículos 35 y 36. El autor vio a un impío 'sumamente ensalzado', que 'se extendía como un laurel verde'. Pasó el tiempo, y 'he aquí no parece; y busquélo, y no fué hallado'. Es como pasar por la casa que fue la más grande del barrio y encontrar un terreno vacío. Y el versículo 37 dice lo que queda de los buenos: 'la postrimería de cada uno de ellos es paz'.

El salmo termina con unas palabras que abrazan: 'la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia'. Y el versículo 40 resume la razón de todo: Dios los ayuda y los libra 'por cuanto en él esperaron'.

Resumen del Salmo 37: trecho, consejo y versículo clave

TrechoConsejoVersículo clave
Versículos 1-8Calmar el corazón y no envidiarVersículo 1: 'No te impacientes á causa de los malignos'
Versículos 9-15Esperar, porque el mal no duraVersículo 11: 'los mansos heredarán la tierra'
Versículos 16-22Valorar lo poco y ser generosoVersículo 16: 'Mejor es lo poco del justo'
Versículos 23-31Confiar en que Dios sostieneVersículo 24: 'Jehová sostiene su mano'
Versículos 32-40Mirar el final y refugiarse en DiosVersículo 39: 'él es su fortaleza en el tiempo de angustia'

Los verbos del Salmo 37 para cuando la injusticia pesa

Los primeros ocho versículos pueden leerse como una lista de verbos. Sirve para tenerla a mano cuando la cabeza da vueltas.

Verbo del salmoQué se pideVersículo
No te impacientesDejar de compararse con el que prospera haciendo mal1
Espera y haz bienSeguir con el trabajo y el trato honesto de cada día3
Pon tu deliciaDisfrutar de estar con Dios, en la oración y en su Palabra4
EncomiendaEntregarle el problema y soltarlo5
Calla y esperaAguantar el silencio sin apurarse a arreglarlo7
Déjate de la iraSoltar el enojo antes de que haga daño8

¿Qué significan los versículos más citados del Salmo 37?

Salmo 37:4 y el deseo del corazón

“Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.”
Salmos 37:4

Es el versículo más famoso del salmo, y a veces se lee como una fórmula: me deleito en Dios y él me da lo que pido. El versículo pone la delicia primero. Cuando alguien disfruta de Dios, sus deseos van cambiando y se acercan a los de Dios. Puede acompañar a quien espera algo con ansias, sea un trabajo, una casa o un hijo.

Salmo 37:5 y el camino entregado

“Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.”
Salmos 37:5

'Encomendar' es una palabra antigua para decir 'entregar en confianza'. Vale para una mudanza, un examen, una cirugía, una reconciliación difícil. El versículo termina con una frase corta, 'y él hará', que muchos repiten en momentos de espera.

Salmo 37:7 y la calma

“Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.”
Salmos 37:7

Es un versículo para leer despacio, sobre todo de noche. Pide dos cosas que cuestan: callar y esperar. Y advierte de una trampa concreta, la de alterarse por el que 'prospera en su camino'. Hoy esa trampa vive en el celular: la foto de vacaciones del que parece no tener problemas.

Salmo 37:23-25 y el paso firme

“Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino. Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano. Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.”
Salmos 37:23-25

Este trío sostiene a muchas personas que pasaron por una caída fuerte: un despido, una separación, un error grande. Dice que los pasos tienen orden, que la caída no es el final y que Dios sostiene la mano. Un buen versículo para copiar en una tarjeta y dejarla a la vista.

¿Cómo orar con el Salmo 37 en tiempos de injusticia o envidia?

El salmo sirve como oración prestada. Cuando la rabia o la envidia aprietan, las palabras propias salen torcidas, y las de David ya están escritas. Una forma sencilla, en cinco pasos:

  1. 01Nombra lo que te duele, con tus palabras y sin adornos: la injusticia, la comparación, el enojo. Dios ya lo sabe, y decirlo en voz alta alivia.
  2. 02Lee despacio los versículos 1 y 8, y pide ayuda para soltar la ira. Puedes decir con tus palabras que no quieres encenderte.
  3. 03Entrega el asunto con el versículo 5. Escribe en un papel lo que estás cargando y termina con las palabras 'y él hará'.
  4. 04Elige una acción buena y concreta para hoy, como pide el versículo 3 con 'haz bien': un trabajo bien hecho, una llamada pendiente, un gesto de generosidad.
  5. 05Termina dando gracias por algo pequeño de hoy, y descansa en el versículo 39: Dios es fortaleza en el tiempo de angustia.

Algunas situaciones donde este salmo acompaña bien: un colega recibe el crédito por tu trabajo, un familiar se queda con una herencia que no le correspondía, ves a alguien que te trató mal disfrutar de todo lo bueno, o te enteras de una injusticia en las noticias que no puedes arreglar. En todos esos casos el salmo acepta que duele. Te invita a llevar ese dolor a Dios antes de que crezca adentro.

Una oración corta para empezar, en lenguaje de todos los días: 'Señor, me duele lo que pasó y me cuesta no enojarme. Ayúdame a no impacientarme ni a envidiar. Pongo mi camino en tus manos. Enséñame a esperar, a hacer el bien y a disfrutar de ti. Sostenme cuando me caiga. Amén'.

¿El Salmo 37 promete que a los malos siempre les va mal?

El salmo habla del largo plazo. Su autor mira una vida entera y ve que el brillo de los que hacen mal no dura, y que quienes confían en Dios encuentran sustento y paz. Al mismo tiempo, la Biblia reconoce que hay justos que sufren. El Salmo 73 cuenta cómo alguien casi pierde la fe al ver prosperar a los malvados, y encuentra la salida cuando entra al santuario de Dios y mira el final de ellos.

¿Qué leer después del Salmo 37?

Si el Salmo 37 te habló, quizás quieras seguir con el Salmo 23, donde Dios cuida como un pastor, y con el Salmo 91, sobre el refugio bajo su protección. Para frases cortas sobre lo mismo, los versículos de confianza en Dios reúnen textos para cada situación, y los versículos de paz ayudan cuando el corazón está agitado. Y para ver dónde queda este salmo entre los demás, mira los salmos más conocidos.